jueves, 29 de octubre de 2009

De los celos y las malas o buenas amigas. Parte I.



Después de una pequeña escala frente al espejo, continuaré con la historia que llevaba dos post atrás, seguramente se preguntaran “¿Qué pasó después del infierno? ¿Las niñas siguieron odiándome? ¿Los niños que golpee en la primaria regresaron a tomar venganza? ¿Seguí usando tenis de payaso? ¿Se me quitó lo ñoña? ¿Mi ex regresó?... ¿En su trabajo hay una mujer rubia?”.

Pues bueno, las respuestas son: no se, si, no, no, si, si y no se ja ja. Aquí podría terminar el post, pero sería el post más chiquito en mi corta vida blogguera y los post chiquitos los dejaré para cuando tenga como mil años escribiendo en el blog, que tenga como mil chiquillos enfadosos que cuidar, que se me seque el cerebro o que algún alien rico y apuesto me lleve con él, lo que suceda primero.

Entonces, continuaré... El infierno se quedó en la secundaria, y la prepa fue muy diferente, y al decir diferente me refiero a diferente bien. Decidí entrar a una prepa técnica y escogí el área de Analista Programador, la verdad no tenía idea de lo que hacía, simplemente un día agarre un computadora y dije “Como que esta chido el aparatito este, voy a estudiar algo de computadoras”, y así fue como tomé una de las decisiones más importantes de mi vida, sin ni siquiera meditarlo, ni conocerlo, pero hasta eso resultó muy bien!.

En el área eran más hombres que mujeres, -Excelente! Entre menos niñas mejor... =P- pensé, pero donde hay mujeres (aunque sean poquitas) hay problemas, somos complicadas hay que aceptarlo, pero nada es perfecto, algún defecto debíamos de tener ja!.

Todo empezó bien, los primeros semestres que fueron de tronco común, o sea todos revueltos sin áreas ni nada, hice muy buenas amigas, A, K y P (sus iniciales), nos la llevábamos muy bien y nos divertíamos mucho, hasta llegué a pensar que mis problemas con las niñas se habían terminado, pero la felicidad no duro mucho. Cuando nos cambiamos al área técnica, las cuatro A, K, P y yo quedamos en el mismo salón, también me reencontré con una amiga de la primaria, ella es G., como vi que ella no tenía conocidas en el salón más que yo, la traté de acercar a mi grupo de amigas y ahí fue cuando comenzaron los problemas.

Ilusamente creí que G se incorporaría a mi grupo de amigas fácil y rápidamente y que mis amigas la aceptarían con gusto, pero ni una ni la otra, ni G se sintió cómoda con mis amigas, ni mis amigas con ella y la fregada fui yo, porque me dejaron en medio y tuve que decidir si me iba con melón o con sandía... y ¿qué creen? Me fui con sandía, es decir, con G, ustedes dirán “¿Por qué cambiaste 3 amigas por una sola?”, pues es que me la pusieron fácil, para empezar yo se que G. se hubiera sentido cómoda si A, K y P hubieran sido más abiertas con ella, simplemente no la dejaron entrar en el circulo, ¿por qué? ¡Por celos!, en especial de A contra G, en ese tiempo se podría decir que A. era mi mejor amiga y creo que no acepto muy bien eso de que yo tuviera otra amiga que no fuera ella, así que manipuló de cierta manera a K y P para que no aceptaran a G, pero al cerrarle las puertas a ella, también me las cerraron a mí, porque cada vez sentía menos cosas en común con ellas y más en común con G, y la verdad, que bueno que fue así.

Después de que me salí de su círculo, bueno más bien me sacaron, me sentí mucho más libre, le hablé a compañeros que jamás les había hablado por estar con ellas, conocí gente muy buena y divertida, yo podía salir a donde yo quisiera, y ser amiga de quien yo quisiera y sentarme en donde sea, y hacer equipo con quien se me pegaba la gana, no había compromisos, ni reglas, ni nada, G me entendía, éramos muy parecidas, las dos medias ñoñas pero también desmadrosillas, juntas hicimos otras amistades, creo que no eran muy buenas ya que nos incitaban a salirnos de clases, tomar alcohol y no hacer tareas, pero sin esas cosas creo mi estancia en la prepa no hubiera sido la misma, es más no hubiera valido la pena en cuanto a experiencias se refiere, no creo que hubiera podido hacer lo mismo si hubiera seguido con A, K y P.

Es por eso y por muchas cosas más que creo que los celos no son nada buenos, rompen amistades, noviazgos y demás relaciones… por eso la gente sale huyendo por un respiro… y se siente tan bien!.

lunes, 26 de octubre de 2009

Mi YO frente al espejo


Nunca he tenido ningún desorden alimenticio, ni de percepción de imagen corporal creo yo, pero si se lo que es no sentirse conforme con su cuerpo. Creo que a todas las mujeres les ha pasado, hasta a las más bonitas y con cuerpo escultural, te miras en el espejo y ves a una gorda, fea, asquerosa que no te deja en paz.

De repente todos tus defectos físicos, o los que tú crees que son tus defectos, se acentúan, y una voz te dice: tienes la nariz muy grande y aguileña, como de condorito, los dientes salidos y amarillos, estas muy cachetona, tu boca está muy grande y tus labios muy gruesos, tus orejas están grandes y salidas, como de changuito, tus ojos son saltones y tus pestañas de tejaban, tu pelo es muy lacio y crespo, tienes papada, tu espalda es muy ancha y tu cadera muy chica, pareces travesti, tu pecho es muy grande y tus pompas muy chicas, es más ni tienes pompas, tus brazos son gordos, tienes panza, pareces embarazada, tus piernas son muy flacas, tus manos y tus pies son muy grandes, tus rodillas son muy huesudas, tus pies muy anchos, tus dedos están chuecos y raros, parecen cacahuates, estas muy morena, tienes cicatrices y espinillas en la cara, eres muy peluda, tienes bigote, estas muy chaparra, estas flácida, estas gorda...

Esa soy yo frente al espejo, todas esas cosas yo las dije o las pensé alguna vez en algún momento de mi vida, a veces todas juntas, a veces de una en una, todas y cada una me atormentaron y algunas lo siguen haciendo, a veces las veo y a veces no, a veces quisiera hacer algo en contra de ellas y a veces no, a veces odio a la del espejo y a veces no.

Así somos la mayoría de las mujeres, hormonas que van y hormonas que vienen, y nos hacen ver cosas que no veíamos, oír cosas que no oíamos y sentir cosas que no sentíamos, y todo sucede adentro de nosotras.

..........

Los medios de comunicación, la gente misma nos marca un estereotipo de la belleza que se basa solo en la superficialidad y nosotras nos la creemos, creemos que si no tenemos eso, no tenemos nada y no vamos a conseguir nada más. Intentamos hacer algo al respecto, pero al no ver los resultados esperados tomamos medidas extremas, entramos por la puerta falsa, que aún aunque sabemos que es mala, resulta ser muy buena, probamos el sabor del poder, obtenemos los resultados deseados, los adoramos pero queremos más, y entonces ponemos otra meta, y otra más, nunca es suficiente, la sensación es tan placentera, pero poco a poco deja de serlo, la angustia y la preocupación de que el Yo anterior regrese es demasiada, pero las cosas se confunden, mientras nosotras creemos tener el control, ellas nos controlan a nosotras, de repente ya no podemos salir, de repente nos sentimos más miserables que nunca... pero ¿cómo pasó?

……….

Las ansias de alcanzar nuestro concepto de perfección y el hecho de nunca alcanzarlo, nos frustran y nos hacen infelices, buscamos la felicidad donde no está, la buscamos en el espejo esperando que el reflejo nos responda, pero resulta que no responde si el que está parado en frente no lo hace primero.

Es bueno querer estar mejor, es bueno querer verse bien, querer ser delgado, es bueno por salud y también por imagen no lo podemos negar, pero la imagen no lo es todo, el cuerpo no lo es todo, la perfección no existe, por Dios! hasta las flacas tienen celulitis y estrías, hasta las supermodelos no les gusta lo que ven en el espejo. Es que no es el reflejo el que está mal, es la mente, los ojos miran pero el cerebro traduce y todos sabemos que la mente humana es la máquina más poderosa del universo.

Entonces ¿Por qué angustiarte? ¿Por qué matarte de hambre? ¿Por qué auto castigarte de esa manera? Mejor utiliza toda esa fuerza de voluntad y autocontrol para hacer las cosas como deben ser, si ya te sostienes con estas condiciones extremas, las condiciones normales no son nada para ti por supuesto que puedes con ellas y los resultados serán mucho mejores en todos los sentidos.

Repito, yo nunca he tenido un trastorno alimenticio ni nada por el estilo, pero da me da tristeza, rabia, impotencia que alguien pueda someterse a esta clase de tortura por un sueño fugaz que jamás les dará el amor y la felicidad que tanto necesitan.

El día que dejé de creerle al espejo, ese día me liberé… y fui más feliz.

Esta va para todas esas “Princesas” de porcelana que viven en su cuento de hadas, en el que Ana y/o Mia son sus “amigas” y no comer o vomitar todo lo que se come es un “estilo de vida” y no una enfermedad que las carcome por dentro y por fuera.

Espero algún día también se liberen…

jueves, 22 de octubre de 2009

Del infierno, las niñas y el karma

Resulta que mi post anterior es como la introducción a este, de hecho iba a ser un solo post, pero luego salió la anécdota de los tenis de payaso y se comió todo el post, entonces decidí que fuera un post en partes, pero al final como que no tenían mucha relación uno con el otro, así que le tuve que cambiar el nombre al primero y quedé de acuerdo conmigo misma que en este post explicaría que el post anterior es la introducción a este nuevo post. ¿Entendieron? o_O Jajajaja. Espero que sí, si no, pues no importa síganle leyendo...

Después de mi terrible primer día en el INFIERNO le siguieron muchos más, pero como que primero la vida quiso que tomara confianza y creyera que todo iba a mejorar, pero claro que ¡ NO! cuando pensé que todo estaba bien todo comenzó a derrumbarse hasta que al final terminó peor de cómo empezó. Esta es la historia...

Primer error: Juntarme con la cerebrito del salón.
Segundo error: Ganarle a la cerebrito del salón y ahora ser la cerebrito del salón.
Tercer error: Ya nunca dejar de ser la cerebrito del salón. (En la secu solamente... aclarando).

Estos tres actos me causaron ciertos problemas y enemistades, creo que todos odian o alguna vez odiaron a la cerebrito de su salón ¿no? ¡Yo también! jaja. Pues bueno, aparte de ser cerebrito, era la ñoña bien portada que nunca se salía de clases, ni molestaba a los maestros, la que siempre andaba fajadita, con la falda laaaarga y las calcetas arriba (ah! Porque en mi secu todas esas cosas eran parte del reglamento). Esta conducta también me trajo beneficios, los maestros creían todo lo que yo les dijera y a veces hasta me pedían opinión para dejar X tarea/examen/whatever. Si yo no traía la tarea (que no era muy seguido) podía inventar cualquier excusa y me perdonaban, si yo no quería que el examen se aplicara tal día, bastaba con que sugiriera que se dejara para mañana y entonces así se hacía. Claro! Eso causaba envidias e hipocresía cuando disque me trataban bien para que usara mi poder de convencimiento con los maestros. ¡Me utilizaban malditos! Pero ni crean que no me daba cuenta eeehhhh!!!.

Cuarto error: Hacerme novia de un chavo “popular”, disque “guapo”, desmadroso, burro pero buena onda.

Creo que este fue el más grande error de todos, bueeeeno, yo no lo puedo considerar como error porque fue mi primer novio y porque... fue mi primer novio jaja y pues el primero nunca es un error, ¡creo! El problema de tener un novio con estas características es que él era el cool y yo la ñoña, y como él le caía bien a todo el mundo, (y yo no) todo el mundo se empeñaba en separarnos, y al decir todo el mundo me refiero principalmente a todas las niñas de la secu y de otras secus a la redonda. Y aquí es cuando mi relación con las NIÑAS jamás volvió a ser igual.

Hasta este punto se puede decir que tenía muchas amigas, hasta este punto le caía bien a las niñas y ellas me caían bien a mí, pero a partir de aquí la mayoría saco las uñas y me mostraron lo mosquitas muertas, hipócritas, celosas y mala onda que pueden ser. Inventaban cosas malas de mí, se le ofrecían a mi novio en mis narices, escribían idioteces en los baños, en el pizarrón, en los chismografos, me aventaban papelitos, me llamaban a mi casa para insultarme, me querían agarrar a golpes a la salida, etc, etc, etc... todas las cosas clásicas y crueles que hacen las niñas para molestar, la verdad me limité a ignorarlas y si sentía coraje me lo tragaba, no les iba a dar gusto, el problema fue cuando las que se decían mis “amigas” empezaron a tratarme de la misma manera, ¡y claro! a mis espaldas. Y no es que yo me imaginara todo, ¡NO!, tuve las pruebas en mis manos, no sé si eran tontas o tenían toda la intención de que me enterara, pero claro que pude reconocer sus letras en los recaditos donde decían pestes de mí, con esas amigas para que quería enemigas!.Y así fue como empecé a juntarme más con niños que con niñas.

Las groserías continuaron durante toda el tiempo de secundaria, a veces era una vieja, a veces otra, hasta eso se turnaban para hacerme la vida imposible. Al final del tercer y último año en el infierno a mi fabuloso novio se le ocurrió terminarme para vivir la vida loca, influenciado por varias niñas odiosas y uno que otro niño que también me traicionó, pero bueno, así lo decidió. Al siguiente día no sé cómo, ni porque toda la secu ya sabía el chisme y ese fue el peor día de todos los días en la secu, yo no podía ocultar mi tristeza y ellas no podían ocultar su felicidad y sus ganas de joderme, no tuve fuerzas para protegerme y hacer como que no me importaba, fue horribleeeee! :’( . Un minuto de silencio por favor...

En fin, como a la semana el susodicho ya tenía otra novia, que no era de mi secu, pero iba a buscarlo y a burlarse de mí, así que yo era la comidilla de todas esas viejas chismosas que se nos quedaban mirando, esperando que hubiera pleito ¡bah!. Gracias a Dios la secu se acabó y a los pocos días me enteré que a mi ex lo habían terminado por otro, la chavita esta que andaba con él, al parecer solo lo utilizó para darle celos a su ex y así volviera con ella. JA JA JA JA Y eso señoras y señores es el KARMAAAA !!!

martes, 20 de octubre de 2009

Mi primer día en el infierno llamado secundaria.


Cuando era pequeñita, mocosita y lloroncita (lo último hasta la fecha), creo que era una niña normal, tenía mis amiguillas e iba a sus casas a jugar barbies y a las comiditas. También recuerdo que en mis tiempos de infancia tenía muchos vecinos (niños y niñas) más o menos de la misma edad y nos juntábamos a jugar a las escondidas o a andar en bici y/o patines. En ese entonces todo era felicidad, las niñas me agradaban, yo les agradaba a ellas, tenía muchas amigas, nos contábamos cosas de amigas, no había celos, ni hipocresías, solo risitas y a veces lagrimitas por niños feos que nos trataban mal, aunque también los tratábamos mal a ellos, recuerdo los buenos golpes que les metía cuando me molestaban, pero esa es otra historia.*

Todo estaba bien, hasta que llego la maldita secundaria, ay! pero como la odie!, no sé si a todos les parezca así, pero creo que no, he escuchado muy buenos recuerdos de otras personas sobre esa etapa de sus vidas, pero yo no puedo decir lo mismo, para mí fue lo peor. Si de por sí, cuando eres adolescente no te soportas ni a ti mismo con tus hormonas, aparte tienes que soportar a otros 300 adolescentes haciéndote la vida imposible, es horrible!.

Para empezar, empecé mal, me hice un esguince de tobillo una semana antes de entrar, así que fui en muletas a hacer en el examen de admisión (que ni de admisión era, solo mero requisito) y para cuando empezaron las clases ya me habían quitado el yeso, pero aun no caminada bien, cojeaba y me dolía a cada paso que daba, y para acabarla ningún zapato me entraba porque seguía con el pie hinchado y con una venda encima, así que no me pude llevar los zapatos del uniforme, mi mamá me prestó sus tenis azules tipo Converse, pero claro que no eran converse, eran de una marca que se llamaba Panam, estaban viejos, feos y además estaban decorados con puntitos de pintura plástica roja y blanca, la verdad no me gustaban, pero eran los únicos zapatos que le quedaron a mi pie gordo, y era eso o irme en sandalias, así que no me quedó de otra. A parte de los tenis feos, solo me pude poner calceta en el pie bueno, en el malo no había lugar más que para la venda. Así que ahí iba cojeando, con la mochila de mil kilos, uniforme de secundaria (blusa blanca casi trasparente fajada, con falta gris laaaaaaaarga a cuadros), tenis de payaso y solo una calceta al primer día de clases en el infierno.

Por supuesto, se burlaron de mí por múltiples razones, estuve casi una hora parada en un solo pie haciendo los honores a la bandera, más de alguno sin querer (eso quiero creer) me golpeó en mi piecito, tuve que bajar y subir escalones para ir al baño, lo mismo para ir a la cafetería y no sé porque no me puedo acordar si alguien me ayudó en mi desgracia, será porque nadie lo hizo? :’( . Quiero pensar que NO fue así, porque de lo que sí me acuerdo es que según yo sí tenía amigas o de perdis conocidas en mi salón, así que supongo que alguien me ayudó o tan siquiera se ofreció y le dije que NO (eso quiero creer).

Los tenis eran algo parecido a esto, pero con puntitos rojos y blancos =S


Bueno, aquí no acaba la triste historia del primer día, lo peor de ese día fue que a la salida mi Mamá quedó de pasar por mí en el coche, ya que no iba a llegar muy lejos con mi andar de tortuga, así que la esperé como media hora y no llegaba, me desesperé y decidí encaminarme para ver si la encontraba en el trayecto, pero jaja, no me acordaba que no sabía ni como regresarme a mi casa**, tenía una idea vaga y difusa de para donde me tenía que dirigir pero así segura segura, no estaba... así que caminé leeento, pero dolorosamente seguro a donde mi poca orientación me dictaminó hasta que llegué a una calle conocida y por fin supe donde andaba (no andaba tan perdida) y pude llegar a mi casa, claro! con el pequeño costo de un pie mas hinchando que lo que ya estaba, más morado que lo que ya estaba y más dolor del que ya tenía. Y después vino la cereza del pastel, mi mamá llegó a la casa 15 minutos después y yo ya estaba esperándola afuera, (porque claro que no tenía llaves para entrar), y claro que llegó enojada por haber ido de envalde a recogerme y me regañó por eso y por caminar tanto con mi pata mala y jodermela más de lo que ya estaba.

Confesiones:

*Confieso que en la primaria me aprovechaba del hecho de ser niña y de que los niños no te deben pegar por que no es correcto que un niño golpee a una niña. Si me molestaban los agarraba de los pelos, los jaloneaba hasta el piso y los obligaba a que me pidieran perdón, o si no los pateaba en donde más les dolía (sí, ahí donde se imaginan), no me enorgullezco de eso, la verdad si fui cruel, me es un poco cómico imaginarme haciendo eso jaja, oh! que mala fui!, tuve suerte de que ninguno me regresara los golpes, entonces la historia sería otra, pero no me remuerde tanto la conciencia porque parecía que les gustaba que los golpeara, siempre volvían por más.

**Confieso que cuando entre a la secu no sabía ni donde estaba parada, la razón es que nunca tuve la necesidad de saber moverme sola, nunca salía sola más que para ir a la primaria que estaba a dos cuadras de mi casa y si tenía que salir mis papás me llevaban y me recogían, so no sabía de calles, ni direcciones, ni rutas, ni camiones, ni nada de nada y de hecho no aprendí nada de eso hasta la prepa, donde si tuve la necesidad de moverme. Oh si! Era una niña de su casa y de sus papis!.

miércoles, 14 de octubre de 2009

I’m back … And someone is gonna leave…

Como da vueltas la vida! Hace unos días tristeaba y me quejaba del cambio de lugar, de equipo y de proyecto y hoy la historia es otra. Ahora resulta que no cambio de equipo, ni proyecto (bueno si cambio, pero regresaré con la misma gente con la que trabajaba antes), nada más me hace falta que me devuelvan a mi escritorio anterior (que espero que sea pronto, por favor!) y todo estará casi como estaba antes.

Las otras cosas malas desgraciadamente siguen igual, los co-workers se van y sigo sin dinero, pero no por mucho tiempo porque hoy pagan =), pero igual la gente se va...

No te vayas R!

I will miss you! ='(